IA de Siri en Europa: lo que Apple propuso y por qué Bruselas lo rechazó todo

Siri AI en Europa está bloqueado desde el 8 de junio de 2026, debido a la DMA. Apple presentó soluciones técnicas concretas, todas rechazadas por la Comisión Europea.

Lo que los usuarios europeos de iPhone no verán en otoño

El 8 de junio de 2026, durante la WWDC26, Apple presentó Siri AI, la refonte más profunda de su asistente de voz desde su lanzamiento en 2011. Impulsado por Apple Intelligence, ya no responde a comandos aislados: comprende el contexto de una conversación a lo largo del tiempo, analiza el contenido mostrado en pantalla en tiempo real, recupera información de varias aplicaciones simultáneamente y ejecuta tareas complejas en todo el sistema operativo. Un usuario puede, por ejemplo, mirar la foto de un lugar en su pantalla e interrogar directamente al asistente sobre él, sin formular una consulta textual adicional.

Según el comunicado oficial de Apple, los aproximadamente 450 millones de residentes de la Unión Europea no tendrán acceso, en el lanzamiento de iOS 27 y iPadOS 27, a la aplicación dedicada para consultar el historial de intercambios, a la experiencia de inteligencia visual extendida, a las herramientas de escritura integradas ni al modo Siri en la aplicación Cámara. Los desarrolladores con sede en la UE no podrán probar ni integrar estas funcionalidades en sus aplicaciones iOS y iPadOS, lo que crea un retraso estructural para todo el ecosistema de desarrollo europeo.

Trusted System Agent: la propuesta técnica de Apple

Ante las exigencias de la Digital Markets Act, Apple no llegó a Bruselas sin soluciones. Según el comunicado oficial publicado por Apple el 8 de junio de 2026, la empresa diseñó una arquitectura de software específica llamada « Trusted System Agent ». Se trata de un intermediario que habría permitido a asistentes virtuales de terceros acceder a las mismas funcionalidades y capacidades que Siri AI, manteniendo al mismo tiempo protecciones técnicas contra los riesgos de seguridad documentados.

Apple basa su argumentación en trabajos de investigadores de seguridad que han demostrado que los sistemas de IA pueden ser desviados para acceder a contraseñas, copiar archivos personales o modificar configuraciones de cuenta sin el consentimiento de su propietario. El Trusted System Agent estaba diseñado para enmarcar estos accesos, manteniendo un control permanente del usuario sobre los datos transmitidos a asistentes de terceros. Como complemento a esta solución técnica, Apple solicitó a la Comisión un plazo de despliegue progresivo de 18 meses para implementar este marco y cumplir con las obligaciones de conformidad.

La Comisión Europea rechazó ambas propuestas. Según el comunicado oficial de Apple, ninguna de las soluciones presentadas por la empresa fue aceptada por los reguladores en los meses previos al anuncio.

Siri AI en Europa frente a la DMA: dos interpretaciones irreconciliables

El desacuerdo central gira en torno al alcance concreto de la obligación de interoperabilidad prevista por la DMA. Apple sostiene que los reguladores exigen en la práctica la apertura de un acceso casi ilimitado a los datos privados del usuario a cualquier asistente de IA competidor, incluida la capacidad de leer mensajes, realizar compras y actuar en cualquier aplicación sin control permanente del usuario. Para Apple, esta obligación haría que el despliegue de Siri AI fuera técnicamente incompatible con sus propios estándares de seguridad, exponiendo a los usuarios a riesgos documentados.

La Comisión Europea refuta esta lectura. Thomas Regnier, portavoz de la institución, declaró en una rueda de prensa en Bruselas, en declaraciones recogidas por Reuters: « La decisión de no desplegar Siri AI en la UE pertenece a Apple y solo a Apple. » (The decision not to roll out Siri AI in the EU is Apple’s and Apple’s only.)

Según Bruselas, el problema no es la imposibilidad técnica de cumplir con la DMA: Apple simplemente no habría buscado construir una solución de cumplimiento viable. La institución considera que la empresa se ha limitado a solicitar una exención total de sus obligaciones de interoperabilidad, lo que considera una opción imposible de aceptar. Otorgar un plazo de 18 meses sin obligación de resultados habría, según la Comisión, ofrecido un monopolio de facto a Siri AI sobre el ecosistema iOS en Europa, privando a los asistentes competidores de cualquier perspectiva de desarrollo en iPhone. Los reguladores añaden que no le corresponde a Apple decidir qué herramientas de inteligencia artificial los ciudadanos europeos tienen derecho a utilizar.

Disponibilidad parcial en Mac, Apple Watch y Vision Pro

El bloqueo no afecta a todos los dispositivos Apple vendidos en la Unión Europea. Apple confirma en su comunicado oficial que Siri AI estará disponible en el lanzamiento en macOS 27, watchOS 27 y visionOS 27 para los usuarios de la UE. Solo el iPhone y el iPad se ven afectados por el retraso, ya que iOS y iPadOS son los dos sistemas operativos designados como « gatekeepers » por los reguladores europeos y, en consecuencia, sujetos a las obligaciones de interoperabilidad más restrictivas del reglamento.

Craig Federighi, vicepresidente senior de Ingeniería de Software de Apple, declaró en un comunicado oficial lamentar profundamente que los usuarios de la UE no puedan beneficiarse de Siri AI en iPhone y iPad en el lanzamiento y precisó que Apple « actualmente no tiene ninguna fecha de disponibilidad para Siri AI en iOS y iPadOS en la UE ». La empresa afirma querer continuar el diálogo con los reguladores europeos para, a largo plazo, desplegar la funcionalidad, sin embargo, sin avanzar un calendario.

Este conflicto trasciende el caso individual de Apple. A principios de 2026, la Comisión Europea ya había criticado a Google por la integración de Gemini en Android, en virtud de las mismas obligaciones de interoperabilidad de la DMA. Ambos casos ilustran una misma tensión de fondo: plataformas tecnológicas que integran sus propias herramientas de IA en profundidad en sus sistemas operativos, y reguladores que exigen que estas integraciones se abran a la competencia según criterios que consideran incompatibles con la seguridad de los usuarios. Mientras no se alcance un acuerdo sobre la interpretación concreta de la obligación de interoperabilidad, los usuarios europeos de iPhone seguirán rezagados respecto a las innovaciones que se aceleran en el resto del mundo.